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156 años fOtOgrafías dE fiN dE siglO Jueves 5 de febrero de 2026 35
Estadio Nelson Oyarzún Panorámica de los años ochenta del Estadio Municipal Nelson Oyarzún de Chillán, epicentro de las alegrías deportivas de Chillán y Ñuble.
El estadio como mito: esulta difícil explicar los mitos urbanos. el archivo fotográfico de La Discusión. Fotografías de que Schleyer, en medio de huertas y arboledas, como
los años ochenta y noventa que no solo retratan partidos
Más aún cuando nacen del deporte, ese
parte de la conmemoración del primer centenario del
territorio donde la razón suele rendirse
Chillán Nuevo. Y se completa, de manera fulminante,
de fútbol, sino rituales urbanos: multitudes entrando
en 1978 con la llegada del joven entrenador Nelson
ante la emoción. El Estadio Nelson Oyar-
por calle Pedro Aguirre Cerda, banderas al viento, tardes
Nelson Oyarzún y la Rzún fue, durante décadas, uno de esos de invierno y verano donde el estadio se convertía en Oyarzún Arenas.
espacios imposibles de reducir a hormigón, tablones,
Oyarzún estuvo apenas ocho meses en Chillán.
el centro gravitante de la ciudad. Un espacio que fue
demolido en 2007 para dar paso al estadio actual, pero
Ocho meses bastaron para transformar una ins-
graderías y pasto. Para Chillán, era un habitante más
de la ciudad, incrustado entre calles y avenidas, re-
titución deportiva y penetrar el alma urbana. Su
que jamás desapareció de la memoria colectiva.
El mito del Nelson Oyarzún se construye a partir
memoria colectiva conocible desde distintos puntos cardinales por sus de una ecuación simbiótica. Comienza en 1916 con la figura altiva, su propuesta adelantada y su trágica
muerte a causa del cáncer en septiembre de ese año,
enormes eucaliptus, sus altas tribunas y las torres de
creación del Deportivo Liceo, germen del Ñublense
sellaron el mito. El estadio adoptó su nombre y la
iluminación que, como vigías silenciosos, marcaban
el camino de regreso a casa.
estadio es inaugurado en el antiguo Arenal del Par-
emocional.
Así lo recuerdan las imágenes que hoy resurgen desde popular y arraigado. Continúa en 1935, cuando el ciudad lo incorporó definitivamente a su memoria

